Un castillo suspendido entre el sueño y las nubes
Imagina un castillo elevado por encima de las nubes, como detenido en un instante de cuento. Torre tras torre, muralla tras muralla, este castillo en las nubes cobra forma entre tus manos. El papel se pliega, se ensambla y, poco a poco, el escenario se eleva. El efecto es impactante. Poético. Casi irreal.
Diseñado como una auténtica escena mural, este modelo se integra de forma natural en una habitación infantil o en un espacio creativo. Encuentra su lugar entre nuestros origami 3D para niños, donde la imaginación se convierte en materia.
Dos castillos, dos experiencias
El modelo incluye dos versiones distintas. El Castillo Grande, espectacular, mide 70 cm de ancho, 83,5 cm de alto y 16,8 cm de profundidad. Requiere 27 hojas y se convierte en una auténtica pieza central para la pared. El Castillo Pequeño, más compacto pero igual de expresivo, mide 35,4 cm de ancho, 63,3 cm de alto y 8,5 cm de profundidad, con 11 hojas.
Un juego de colores sutil y armonioso
Cada elemento está pensado para aportar relieve y suavidad al conjunto. El Castillo Grande utiliza 11 hojas blancas, 6 rosas, 8 rosas claras y 2 verdes. El Castillo Pequeño retoma la misma paleta con 4 hojas blancas, 2 rosas, 4 rosas claras y 1 verde. Este contraste delicado aporta profundidad y claridad al decorado final.
Una construcción inmersiva, paso a paso
El montaje se realiza progresivamente, pieza a pieza. Se empieza por la base y luego el castillo se eleva, detalle tras detalle. Es minucioso, a veces exigente, pero profundamente satisfactorio. Una vez terminado, el modelo se fija a la pared para crear un decorado narrativo único, como una ventana abierta a un mundo suspendido.









